El espacio para crear
A menudo hablo del tiempo. Del tiempo lento que requiere la escultura para revelarse, de la paciencia que exige el material para dejarse transformar. Pero para que ese tiempo exista, para que el silencio del taller sea fructífero, a veces es necesario un impulso externo que sostenga la estructura de la creación.
Hoy quiero compartir con vosotros una noticia que me llena de gratitud y responsabilidad, y que garantiza la continuidad y la profundidad de mi actual investigación plástica.
Reconocimiento institucional
Me complace anunciar que he sido beneficiario de las Ayudas para la financiación de proyectos de innovación tecnológica a PYMES dentro del proyecto TechFabLab otorgadas por la Generalitat Valenciana.
Esta concesión no es solo un respaldo económico; la recibo como un voto de confianza hacia mi lenguaje artístico y una validación del proyecto que tengo entre manos. En un oficio a menudo solitario, sentir el respaldo de las instituciones culturales de nuestra tierra (GVA) es un aliento fundamental para seguir explorando los límites de la forma y el volumen.
«El arte necesita tiempo, pero también necesita suelo firme donde asentarse.»
¿Qué significa esto para el proyecto?
Esta ayuda me permitirá:
- Profundizar en la investigación y en la realización de las obras: Dedicar las horas necesarias al estudio de nuevos materiales, maquinaria y técnicas que aumenten la productividad del taller.
- Producción de obra: Materializar bocetos y conceptos que, por su envergadura o complejidad técnica, requerían de este soporte para ver la luz.
- Compromiso con la cultura valenciana: Retornar a la sociedad, a través de la obra finalizada, el apoyo recibido.
- Visualización Digital: Poder contar con una nueva web que se ajusta a mis necesidades para mostrar mi forma de ver el arte y mis trabajos de forma eficiente.
Seguiré compartiendo por aquí, al ritmo pausado que nos gusta, los avances que esta ayuda ha hecho posibles.
Seguimos trabajando.

